Me ha costado años entender bien la canción de la silla de Silvio, supongo que no estaba "preparada" para comprender hasta la médula lo que el cubano quiso decir cuando cantó esta historia.
Quizá hoy la entiendo mejor que nunca.
"...En el medio del camino hay una silla... la casaca del amigo está tendida... sus zapatos desgastados son espejos... en la punta del amor viaja el amigo... el que siga buen camino tendrá sillas peligrosas que lo inviten a parar, pero vale la canción buena tormenta y la compañía vale soledad... aunque se llene de sillas la Verdad"
Hoy hasta adquiere un sentido especial el propio título del blog...
En fin, algún día seguiré explicándome mejor...
Un lugar donde subirse a la azotea de la vida y contemplar lo que abajo pasa; dejándo de ser protagonista para ser admirador por unos segundos y, así, poder volver a la carga con sueños nuevos, en tierra firme...
